Autónomo o Sociedad, ¿cuando dar el salto?

Cuando se inicia un negocio quizá tenemos la duda de empezar como autónomo o crear una Sociedad Limitada.

Nuestro consejo, a no ser que sea un proyecto importante y genere bastantes beneficios desde el principio, es comenzar como autónomo individual ya que así tendremos menos gastos en la constitución, gestión, cuota de seguridad social (tarifa plana solo para autónomos), podremos solicitar la subvención de autoempleo actualmente vigente, etc, y los trámites son más sencillos.

Luego si la cosa marcha bien se podría pensar en constituir una sociedad, que sería unipersonal si es solo un autónomo quien la hace. Aunque hay que valorar bien los motivos que nos mueven a dar el paso. Estos serían algunos de ellos:

  • Mejor imagen: Que tu negocio sea una Sociedad y aparezcan las siglas SL genera una mejor impresión a los clientes y proveedores así como a los bancos o posibles inversores.
  • Limita la responsabilidad: En principio los socios de una SL solo responden con la aportación que realiza al capital social, quedando su patrimonio personal libre de responsabilidades. Lo contrario sucede con el autónomo, que responde de las deudas que genere con su patrimonio presente y futuro, agravándose más si está casado en gananciales.

    Hay que tener en cuenta que el administrador de la Sociedad también puede responder de su patrimonio si ejerce su cargo con negligencia o realiza acciones en contra de la ley.

  • Tributación: Cuando se empieza a tener un cierto volumen de beneficio, tributar por una sociedad (generalmente al 25%) puede suponer ahorrar a la hora de rendir cuentas con el fisco. (Las nuevas sociedades tributan al 15% los dos primeros años).
  • Separación:Con una sociedad se separa más fácilmente las cuentas personales de las empresariales, ya que en los balances se puede apreciar el patrimonio de la empresa y hacer mejores valoraciones y análisis entre otros.
  • Otras ventajas: La forma jurídica ideal si son varias personas las que forman parte del negocio o la posibilidad de entrada de algún inversor.

    También existen importantes bonificaciones en el Impuestos de Sucesiones y Donaciones a la hora de heredar o donar la sociedad a los familiares.

    En los comercios no se aplica el recargo de equivalencia y se puede deducir el Iva soportado...

Por el contrario también tiene algunos inconvenientes respecto al autónomo individual:

  • Más gastos: El coste de constitución es más elevado ya que hay pagar notaría y registro de la propiedad, aunque ahora se puede constituir una sociedad en 24 horas con gastos mínimos a través de los PAE.

    También hay que realizar más trámites, contabilidad más detallada incluido los bancos, entregar todos los años Cuentas Anuales y Libros Contables, Impuesto de Sociedades, etc, lo que incrementa el coste de gestión.

  • La cuota de autónomo: Ésta es un poco más alta, aunque la base de cotización también es mayor, lo cual beneficia. Actualmente la mínima está en 1.199€, lo que equivale a pagar 358€ de cuota.
  • Disolución: A la hora de dar de baja a la empresa los trámites son más complejos, ya que hay que liquidar primero y luego disolver, pasando también por notaría y registro. Sin embargo en autónomos es mucho más simple y rápido.

Otro dato a tener en cuenta es la forma de sacar dinero de la sociedad para retribuir al autónomo societario, hay que tener presente que la sociedad y el socio son dos personas jurídicas diferentes por tanto la retirada de dinero de la empresa para entregárselo al socio estará justificada por la obtención de ingresos en concepto de rendimientos del trabajo o actividades económicas, o para fines particulares siempre que se trate de un préstamo, concedido por la empresa.

De esta forma, si se trata de actividades profesionales y el socio presta servicios a través de la sociedad, éste tendrá que hacer una factura a la misma para poder retirar el dinero. Si se trata de actividades económicas, la forma correcta de retribuir al socio sería mediante una nómina como un empleado más. Sin embargo si realiza funciones de administrador, en ambos casos, lo correcto sería percibir una nómina con retribuciones en concepto de administrador.

También existe la posibilidad de repartir el beneficio obtenido cada año vía dividendo.

En fin, hay que pensar bien si es buen momento para que nuestro negocio pase a ser una sociedad o mejor seguir como autónomos…

  • 08 MAR, 2018
  • Javier Martín
  • Blog